De Huinganco al mundo: Abril Garzón y una historia que emociona

De Huinganco al mundo: Abril Garzón y una historia que emociona

Desde los senderos de tierra en Huinganco hasta los velódromos internacionales, Abril Garzón pedaleó cada metro de su sueño. A los 20 años, la joven ciclista neuquina fue convocada para integrar la Selección Argentina de Ciclismo que competirá en los Juegos Panamericanos Junior en Paraguay, del 9 al 23 de agosto.

Su historia es mucho más que una carrera deportiva: es un testimonio de lucha, familia y comunidad. Años atrás, cuando viajar a competir parecía imposible, su familia llegó a poner en en una rifa su caballo para ayudarla y competir. Desde entonces, cada viaje, cada entrenamiento y cada sacrificio la fue acercando a este presente que llena de orgullo a todo Neuquén.

“Creo que lo lindo de cumplir un sueño es hacer valer todo el esfuerzo. Cuando uno se toma en serio lo que ama, todo lo que cuesta vale la pena”, cuenta Abril, desde Rafaela, donde entrena junto al equipo nacional.

Abril competirá en dos disciplinas: la Persecución por Equipos (cuarteta) y Madison, ambas en pista. “En la cuarteta largamos cuatro corredoras y gana el equipo que completa los cuatro kilómetros en el menor tiempo. Madison, en cambio, es una prueba por puntos, más larga y muy estratégica. Se corre en dupla y se hacen relevos entre compañeras. Es un desafío hermoso”, explica.

El ciclismo comenzará el 12 de agosto, y Abril correrá el 12 y el 15. Con humildad y una madurez notable, se muestra enfocada en lo que viene, pero no olvida de dónde viene. “A veces cuesta creerlo. Estuve estos meses compitiendo en Bélgica y entre viaje y viaje, mis compañeros me decían: ‘De Huinganco al mundo, ¿no?’ Y sí, cuesta dimensionarlo”, confiesa entre risas.

Ella es la única neuquina en el equipo de su categoria, y representa a una comunidad que la vio crecer entre montañas y esfuerzo. “Después de Paraguay espero poder volver unos días a casa, a ver a mi familia. Ellos siempre están ahí, en silencio, empujándome”, dice.

Abril Garzón no solo corre para ganar una medalla. Corre por su historia, por su gente y por demostrar que, con esfuerzo, nada está tan lejos. Hoy, pedaleando firme, nos recuerda que los sueños nacidos en pueblos pequeños también pueden llegar muy lejos. De Huinganco al mundo. Y lo que sigue.

REFLEJO NEUQUINO