Preocupación por el consumo de marihuana en los jóvenes:

Preocupación por el consumo de marihuana en los jóvenes:

En el marco de una nueva edición de la Marcha Mundial de la Marihuana, que se replica en distintas ciudades del mundo y convoca a miles de personas, el debate sobre el consumo y la legalización del cannabis volvió a dar de qué hablar.

Mientras organizaciones y activistas impulsan cambios en las políticas de regulación, especialistas en salud, como el toxicólogo Carlos Damin, director del Hospital Fernández, advirtieron sobre los efectos del consumo, especialmente en adolescentes, y alertaron sobre los riesgos a corto y largo plazo, en un contexto de creciente naturalización social.

Consumo temprano y efectos a largo plazo: los temas que preocupan a los especialistas

Uno de los aspectos más alarmantes es la edad en la que comienza el consumo. Según explicó Damin para Cadena 3 Rosario en una entrevista de Jonatan Raimundo y Mirta Andrín, “hoy el consumo comienza alrededor de los 14 años, prácticamente al mismo tiempo que el alcohol”, lo que marca una tendencia preocupante.

El especialista fue contundente al afirmar: “Fumar marihuana no tiene ningún beneficio para la salud”. En ese sentido, advirtió que existe una confusión generalizada entre el uso medicinal y el recreativo, subrayando que “no son lo mismo”

Además, explicó que el consumo implica la inhalación de humo con miles de sustancias químicas, muchas de ellas cancerígenas, sumadas a los cannabinoides que actúan directamente sobre el cerebro.

“El daño no es inmediato ni siempre visible. Nadie se va a morir por fumar ocasionalmente, pero el consumo sostenido afecta la memoria, altera la personalidad y puede derivar en un deterioro cognitivo a largo plazo”, detalló.

También remarcó que la frecuencia es clave: “No es lo mismo un consumo esporádico que uno diario. El problema aparece cuando se vuelve habitual”.

Entre la naturalización del consumo y la falta de políticas públicas

El crecimiento del consumo se da en paralelo a una mayor aceptación social. Para Damin, esto responde a una “banalización” impulsada por discursos culturales que minimizan sus efectos.

“Hay una difusión errónea de que la marihuana no produce daño, y del otro lado no hay campañas fuertes que expliquen por qué es importante no consumirla”, sostuvo.

En este contexto, cuestionó la falta de inversión en prevención y educación. “La prevención es costosa, pero no invertir en eso tiene consecuencias mucho más graves”, afirmó.

Además, amplió la mirada al señalar que el problema no se limita a una sustancia: “Vivimos en una sociedad donde se banaliza el consumo en general, desde el alcohol hasta los medicamentos”, agregó.

Al analizar posibles soluciones, el especialista evitó posiciones extremas, pero planteó que la regulación podría ser una herramienta útil si se implementa correctamente, tomando como referencia modelos como el de Uruguay.

Sin embargo, aclaró que regular no implica necesariamente reducir el consumo, aunque sí permite abordarlo con mayor información. “El objetivo es que, aun existiendo sustancias, la gente elija no consumirlas”, señaló.

En paralelo, advirtió sobre los riesgos inmediatos, especialmente en combinación con otras sustancias. “Gran parte de los accidentes y situaciones de violencia en salidas nocturnas están vinculados al consumo de alcohol, marihuana y psicofármacos”, explicó.

También hizo hincapié en la conducción: “Se tiene más en cuenta cuánto se bebió que si se consumió marihuana, y ambas cosas afectan de manera similar”.

En este escenario, los especialistas coinciden en que el desafío no pasa únicamente por la legalización o prohibición, sino por fortalecer la educación, la prevención y la información para reducir los riesgos asociados al consumo.

CADENA 3 ROSARIO