Familiares de los 3 fallecidos en la explosión de la destilería NAO exigen controles exhaustivos para evitar nuevas tragedias.
El dolor y la indignación siguen marcando el paso en la Comarca Petrolera tras la trágica explosión en la planta de NAO, que costó la vida a tres operarios. En respuesta a esta tragedia, familiares de las víctimas y sobrevivientes han elevado un pedido urgente para fortalecer la supervisión y el control de las destilerías en la región.
La solicitud fue presentada formalmente a los municipios de Cutral Co y Plaza Huincul, así como al ente regulador de las refinerías y al consejo deliberante local. La nota, que clama por una inspección más rigurosa y una vigilancia continua en las instalaciones petroleras, refleja la creciente preocupación por la seguridad en una industria crucial para la economía regional, pero que ha demostrado ser peligrosa.
Gabriel Herrera, hijo de uno de los trabajadores fallecidos, ha sido una de las voces más destacadas en esta causa. En declaraciones recientes, Herrera subrayó la necesidad imperiosa de incrementar la inspección y vigilancia en las destilerías, citando no solo el reciente accidente sino también otros incidentes similares que han ocurrido en el país. Para él, y para muchos otros afectados, la tragedia no debe ser solo un recuerdo doloroso, sino un llamado a la acción para prevenir futuros desastres.
Los familiares de Víctor Herrera, Fernando Jara y Gonzalo Molina, que murieron en la explosión de la destilería NAO DEL 2022, en Plaza Huincul exigieron a los entes y autoridades que haya controles exhaustivos para evitar nuevas tragedias.

Lo hicieron después del incendio que se registró en un tanque en el complejo que la empresa YPF tiene en Ensenada, provincia de Buenos Aires.
En una demostración de su compromiso con la memoria de los caídos y la seguridad de sus seres queridos, los familiares y amigos han convocado un acto conmemorativo para el próximo 22 de septiembre. Este evento no solo servirá para honrar a los tres operarios fallecidos, sino también para reforzar su demanda de medidas de seguridad más estrictas y un control efectivo en las instalaciones petroleras.
El acto recordatorio se convertirá en un punto focal para la comunidad y las autoridades, destacando la urgencia de abordar las preocupaciones planteadas y la necesidad de cambios en los protocolos de seguridad.
Mientras tanto, la comunidad petrolera y las familias afectadas esperan respuestas concretas y acciones decisivas para garantizar que tales tragedias no se repitan.






