Envolver el DNI en papel aluminio: por qué lo recomiendan y para qué sirve

Envolver el DNI en papel aluminio: por qué lo recomiendan y para qué sirve

En tiempos de documentos con chip, envolver el documento en papel aluminio se volvió un consejo extendido entre quienes quieren evitar lecturas inalámbricas no deseadas. La medida casera promete cortar señales NFC y RFID, y aunque parece sencilla, conviene entender qué protege realmente y cuándo es útil emplearla en la práctica.

Por qué recomiendan envolver el DNI en papel aluminio

Los documentos modernos incorporan chips NFC o RFID que guardan datos personales y, en ocasiones, información biométrica. Los nombres, números y fotografías digitalizadas son algunos de los elementos que pueden estar alojados en esos microchips; por eso muchos buscan barreras físicas o electrónicas para evitar accesos remotos.

La explicación técnica apunta a la llamada jaula de Faraday: un recubrimiento conductor impide que ondas electromagnéticas lleguen al chip. Envolver un DNI o pasaporte con papel aluminio crea ese efecto y bloquea la comunicación entre lector y documento. Es una solución barata y disponible en cualquier cocina cotidiana.

No obstante, especialistas en ciberseguridad remarcan que muchos documentos vienen con protecciones como BAC o PACE, que requieren un procedimiento previo para autorizar la lectura. En la práctica, acceder a la información exige distancia muy cercana, herramientas y conocimientos técnicos avanzados.

Alternativas al papel aluminio para cuidar la información del DNI

Además del papel aluminio, existen fundas y billeteras con bloqueo RFID que ofrecen comodidad y aspecto profesional. También se venden protectores para pasaportes y tarjetas bloqueadoras que se deslizan en la cartera. Estas opciones replican el principio conductor, pero resultan más prácticas para quienes necesitan acceso frecuente a los documentos.

Los especialistas recomiendan priorizar protección para pasaportes, documentos con chip y tarjetas que permiten pagos sin contacto. En particular, las tarjetas bancarias antiguas representan mayor exposición frente a lecturas no autorizadas. Por eso viajeros y usuarios habituales de plásticos contactless suelen llevar fundas o tarjetas bloqueadoras en sus billeteras.

MITRE